Cuba. En el mar Caribe se divisa una Isla donde su música no tiene fin

La linda Cuba. Por fin regresamos a ella tras seis años sin pisarla. Toda la familia estaba ilusionada en volver a sentir ese olor a mar, esa locura, ese orden dentro de un tremendo caos, el poder disfrutar de los antiguos amigos, de nuestra familia cubana Inés, Leticia, Carlitin, Juan Carlos, Silvia, Lia, Juanito, Felipe, Robertico, Santiago, David, Daniel, … y un largo etc con los que compartimos muchos momentos intensos ligados a todo tipo de trabas propias de la supervivencia cubana.

Esta isla tiene un algo especial que te enloquece en ambos sentidos, por un lado echarías a correr a los cinco minutos del aterrizaje, puesto que desde que llegas hasta que te vas todo lo que hagas se convertirá en pura lucha como hace el cubano a diario. Si leéis la redacción de Ishi os podréis dar cuenta de cómo percibió un niño de 9 años su entrada al país. Todavía reímos cuando leemos la redacción que compuso al día siguiente  de su llegada.

      

Y llegué a Cuba:
Hace seis años que no he pisado Cuba y estuve año y medio viviendo con mis papas cuando era pequeño. Hoy he llegado, cuando llegamos fue un poco mal con el autobús que cogíamos hasta Santiago de Cuba y que era de 15 h. Entonces mi aita, tenía que cambiar dinero pero había mucha cola, y cuando llego su turno, no le dejaban cambiar dinero.
Entonces el policía le dijo que se tenía que ir.
Mi madre intento convencer al conductor del autobús que no nos dejase tirados que enseguida llegaba aita, pero no pudo, entonces llego mi padre por fin con el dinero cubano cambiado  CUC y entonces mi madre le dijo que nos habían bajado las maletas y nos habían dejado tirados y entonces grito y yo le enseñe el dedo del medio al del autobús, y mama me dijo que eso no se hacía. 
Después un señor de los que mandaban nos dijo subid al taxi gratuito para perseguir el autobús. Le pillamos en una parada y nos subimos en el autobús.
Después de acabar las 15 horas habían un porrón de taxistas hablándonos, algunos nos mintieron, pero uno no nos mintió y nos llevó a nuestro hotel y enseño el dedo del medio a los otros taxistas (pero ese fue el conductor no yo). Cuando llegamos al hotel nos dimos los cuatro una ducha y pensamos en visitar a Inés y Leticia de sorpresa.
Cuando llegamos a su casa se pusieron super contentas y comenzaron a besarme y a achucharme, y a Noa como no la conocieron hicieron lo mismo. Entonces me dijeron que se había muerto mi gato Musi hace poco, con seis años y yo me puse a llorar, pero se me pasó, me hacía ilusión volver a ver a Musi.
Me hicieron recordar cosas de cuando yo era pequeño, nos hicieron comida que yo tomaba cuando estuve en Cuba, y me la comí toda y reímos.
También me presentaron amigos de cuando yo era pequeño e Inés nos regaló unas pulseras a los dos, y cada día iremos a su casa. Pero aún sigo un poco triste por lo de mi gato, pero mis papas me han dicho dos cosas: Que los animales viven menos que las personas y que me intentaran comprar un gato igual que el mío cuando se acabe la vuelta al  mundo, pero para eso todavía queda mucho tiempo.

Por otro lado, Cuba te proporciona ese son de locura que te deja embelesado, con su colorido, con su música, con los gráciles movimientos del caminar santiaguero, habanero, del isleño con sus características propias dependiendo de cada una de sus regiones. Esa alegría agridulce del cubano que te sabe conquistar con sus palabras, sus historias, su manera educada llena de pasión, una pasión propia de tragicomedia.

Como característica positiva, su gran espíritu de lucha, su visión tragicómica de cada situación, donde las penas las visten de alegría, y su alegría les hace bailar, su imaginación desbordante, su alma llena de música, su capacidad de adaptarse ante cualquier situación.

Como característica negativa su conformismo negado, el cual aun a pesar de los  años no logro entender.

Santiago de Cuba. Que lucha la del santiaguero

Santiago de Cuba no tiene nada que ver con La Habana. Si en esta, la vida del cubano es difícil, la del Santiaguero es doblemente complicada. Ahora bien tiene la cualidad de que al final como dicen ellos “siempre resuelven”.

Hacía seis años desde que dejamos Santiago, tras haber trabajado en un proyecto de Salud con Médicos del Mundo. Cuando Ishi tenía dos años, a Ángel le propusieron coordinar un proyecto de prevención de SIDA muy interesante que abarcaba toda la Provincia de Santiago de Cuba. Recuerdo mi estancia en Santiago de Cuba durante ese año y medio con gran cariño. Era la primera vez que partíamos al extranjero como cooperantes y con un niño pequeño. Ishi entonces tenía dos años y medio, por lo cual tome la decisión de acompañar a Ángel sin tener yo contrato de trabajo y así poder ver como se adaptaba Ishi a su nueva vida.

La cuestión fue que tanto Ángel como Ishi se adaptaron rápidamente y a mí me costó lo mío encontrar mi lugar: convivimos,  aprendimos, y descubrimos en primera persona el día a día y “la lucha” que conlleva llevar adelante lo que te propones en un país donde nada es tan fácil como al principio crees que será llevarlo a cabo.

Cuando vives una temporada larga en el extranjero, creas lazos muy fuertes que te unen de por vida a pesar de la distancia. Inés hizo el papel de mi segunda madre o la tercera abuela para Ishi. Siempre hemos estado en contacto, a pesar de que el correo a veces es complicado e internet están bastante vetado. Resumiendo para comunicarte con ellos también tiene su truco.

Nuestro segundo hogar. Lleno de alegría e infinita paciencia

Finalmente, decidimos salir del hotel e instalarnos en casa de Inés. Fueron unos días alegres llenos de bullicio, griterío de niños, entre historias de qué hemos hecho todo este tiempo, poniéndonos al día en las novedades, explicando nuestras inquietudes y conviviendo en ese mismo techo que tanto trabajo le había costado. Recuerdo los sudores en su momento:

–          Que hoy tiramos la placa, que ya llego el cemento, hay que si llueve y no se seca bien- Comentaba  Ines saliendo a todo correr de la oficina de Médicos del Mundo.

No obstante, Inés es una luchadora nata, de aquellas que ganan las batallas más difíciles. Una gran conocedora de la vida, de la gente, generosa y sobretodo una de aquellas personas de gran corazón que lo deja todo con tal de ayudar.

Que alegría que tuvimos al ver aquel rinconcito anteriormente lleno de polvo y ladrillos convertidos ahora en un hogar.  Que gozada disfrutar de su nieta, de escucharle reír con mis hijos, disfrutar de sus abrazos, de probar de nuevo sus potajes,  el sonido de su movimiento al son de la música del vecindario y de su vieja olla a presión de la que saca siempre partido en su deliciosa creatividad en la cocina. Mujer de la que de dos huesos y una papa puede hacer aparecer un sabroso manjar.

Ishi disfruto de su idealizada Cuba de la que tanto había oído hablar, observando el vecindario, las profesoras con quien se relacionó en el “circulo infantil”  cuando llegamos a Cuba, los viejos amigos, la casa donde vivimos y ese loco ajetreo típicamente cubano.

Noa gozó con Gabi, la nieta de Inés, entre risas y peleas, besos y reconciliaciones, recorriendo los pasillos a gran velocidad con la misma moto que había traído Ishi hace tantos años, paseos, siempre en esa fiesta de la que disfrutan los niños.

Ángel pudo por primera vez, ver la labor que se había realizado, con el proyecto ya finalizado y pudo conversar de nuevo con la gente con la que trabajo ese día a día agotador en la batalla por conseguir que todo llegase a un buen fin. Pudimos cenar con el equipo de antaño, una de esas noches de cielo estrellado, en un paladar, degustando un buen jamón, y de las frituritas de malanga, tan sabrosas, tan típicas de Santiago. Disfrutando en buena compañía y pudiendo reír de las mil anécdotas que sucedieron  y de las mil que están por venir.

Inés y Leticia:
Mis papas trabajaron en Santiago de Cuba, en un proyecto de Salud con Médicos del Mundo. Vivimos dos años en Cuba, entonces yo era pequeño y tenía casi tres años.
Inés es una mujer cubana, es como mi tercera abuela y siempre me ha cuidado mucho.
Inés es negra, me gusta su pelo todo rizadito y normalmente se lo recoge con un turbante. Lo que más me gusta de Inés son sus abrazos.
Inés tiene dos hijos Carlitin y Leticia. Leticia también me da mucho cariño, es negra y tiene el pelo muy rizado, pero ella no utiliza turbante. Y lo que más me gusta de ella es cuando me hace cosquillas. Carlitin vive encima de casa de Inés y Leticia. Y dentro de la casa vive una lagartija roja que dicen que da suerte a la casa. Me gusta tener una segunda familia en Santiago de Cuba.

Mueve la cadera mueve la cintura, ponle condimento ponle sabrosura. Te estoy contando los pasos, me gusta cómo te mueves, dale, dale, pa que bailes, y ahora te voy a enseñar realmente a disfrutar

–          Barabara, barabara, chipitopi, dibiribi…….. y dale ritmo.

La música, el baile y los cubanos son un  conjunto explosivo imposible de separar.

Reflexiones sobre Santiago de Cuba y los santiagueros, por Santiago Carnago

Conocimos a Santiago colaborando con el proyecto de prevención de SIDA de Médicos del Mundo, organizando un concierto en la Plaza de la Revolución del que todavía hoy se habla.

Actualmente dedica su tiempo a diferentes facetas del mundo del arte: director artístico, compositor, actor, arreglista,  etc.

Proposiciones de trabajo no le faltan, siempre le ves en un ir y venir inquieto. No obstante tiene una forma muy particular de administrar el tiempo, el cual en su caso, parece tener más de 24 horas al día, trabajo, amigos, familia, siempre encuentra algún momento para saludarte y darte un cálido abrazo, o dedicarte una sonrisa.

El multifacético Santiago Carnago Lopez nos brinda a continuación una deliciosa y personal visión de la ciudad que le vio nacer, crecer y de la cual recibió su nombre. Persona afable, comprometida y muy humana. Seguro disfrutareis con ella.

Santiago de Cuba es una ciudad muy particular de la geografía Cubana, digamos que es única por su impresionante topografía rodeada de montañas con un calor intrínseco y una belleza natural espectacular. La santiaguera es mestiza, regularmente bella y voluminosa, se contornea al caminar y según se dice la culpa del volumen lo tiene el subir y bajar de las lomas de la ciudad, porque hay que ver que Santiago de Cuba está lleno de pendientes y calles escalonadas, de picos y barrios hundidos por debajo de otros tan altos que para alcanzarlos “te corre el sudor a chorros” como se diría literalmente.
Pero Santiago es una ciudad alegre y dinámica con ese deseo que siempre tiene su gente de bailar en cualquier sitio y sobre todo beber porque nada hace el santiaguero que no lo acompañe una botella de ron, el santiaguero bebe cuando le nace un hijo y bebe si tiene que pasar la noche en un funeral, bebe si trabaja al sol y bebe si le llega el muy poco frio que se atreve a entrar en la comarca, si es que llega algún aire frío alguna vez, se bebe por celebrar y por nostalgia, porque siempre el santiaguero añora algo del pasado, su música, la casa donde nació y que hoy ya no existe, el familiar lejano, sus carnavales que ya no se parecen a los que vivió de niño, los recuerdos y las tradiciones que son arraigos de su vida.
El santiaguero es jaranero y algo charlatán pero eso sí, muy de su Santiago. Es casi imposible encontrar un hijo de esta tierra que reniegue de haber nacido en ella, es como un orgullo inmenso nacer en una tierra que tantos generales y héroes le dio a la guerra de independencia contra la España colonial, y nos jactamos de todo, de haber hecho nacer al bolero y al son en esta parte del mundo, de ser los dueños de los mangos más dulces y jugosos del universo que son los del Caney, de tener un ron que da envidia y satisface el paladar del más exigente catador.
Nos vanagloriamos de tener en Santiago la tumba del ilustre José Julián Martí y Pérez, el más universal de todos los Cubanos, y que un pedazo de nuestra tierra sirva de base la iglesia donde habita la virgen de la Caridad del Cobre, “Patrona de los Cubanos”, la milagrosa “Cachita” que todos los cubanos veneran. Es motivo de orgullo que hayan sido santiagueros Miguel Matamoros, Ñico Saquito y Don Francisco Repilado “Compay Segundo”.
Orgullo de tener unos carnavales, que aunque ya no se parezcan a los de antaño, siguen sacando a la gente de sus casas para ver como el sol despunta el día con la garganta amelcochada de alcohol. Y nos hemos inventado palabras y frases que sólo el santiaguero dice con dignidad académica: compay, nagüe, papaya, hayaca, cutara, macho asa’o, raya’o, que algunos llaman granizado pero que en medio del calor santiaguero es una plancha de hielo que se raya con un cepillo y es endulzado con sirope de sabores y al que lo vende se le llama raya’ero. Empleamos falda para decir saya, y decenas de palabras que pueden estar o no en el diccionario pero que aquí las decimos porque es nuestro modo de expresión y punto.
Pero sobre todo el santiaguero se las da de guapetón y le atribuye al calor su “valentía”, se dice que el santiaguero es caliente, tiene la sangre caliente y que no le aguanta las pulgas a nadie. Eso sí, amoroso y hospitalario lo es y no por slogan ni consigna, lo es porque lo es, que el santiaguero se para contigo en medio de la calle a explicarte una dirección y hasta te lleva de la mano si tiene que llevarte y eso no cuesta nada, que en la casa de un santiaguero siempre algo se te brinda de acuerdo a las escaseces, siempre pudo ser el café que ahora no es tan factible pero aunque sea  agua pero algo se te brinda.
Y para llamar a la vecina o a los niños que juegan en la calle y es la hora de comer, se grita o mejor dicho en buen santiaguero, se vocea su nombre, porque en Santiago vocear es cotidiano y eso parece que se aprendió de los miles de vendedores ambulantes que proliferan en las calles.
Y qué decir de los pregones, aquellos que con música sin igual de picantosa y dicharachera, forman parte de nuestra cultura y del repertorio de los más importantes músicos cubanos, como olvidar melodías como “Frutas del caney”, “El yerberito”, “El vendedor de agua”, “Los tamalitos de Olga” y otros tantos. Los pregones, pienso que son de las cosas que el santiaguero añora sin importar donde esté, porque, esta es y ha sido siempre una ciudad musical y con sonido propio. Algunos de estos sonidos se han perdido en el tiempo, de ahí la añoranza.
Como olvidar el inconfundible sabor negro, mestizo y criollo de una ciudad que se identifica por el particular sonido de una conga santiaguera, esa que cuando suena arrastra una multitud de colores que componen una raza particular en Cuba al “conguero santiaguero”. San Agustín, San Pedrito, Los Hoyos y Paso Franco, son los puntos cardinales de una ciudad que resuena al ritmo de tambores que compiten por la preferencia de un oído educado en los más sabrosos ritmos del quinto y la campana. Arrollar, es sin duda uno de los placeres terrenales que se disfruta entre sudores y tropezones de un jolgorio de costumbres, de tradición y autenticidad. Y hasta “Santiago a Pie” han llegado desde todas partes del mundo a disfrutar de incomparable sabor de una conga santiaguera.
Pudiéramos comentar infinitamente como somos los santiagueros de bullangueros, altruistas, hospitalarios, bebedores y mujeriegos, pero en verdad no tienes otra opción para conocernos, que venir alguna vez con sombrilla, abanico y cutaras, dispuesto subir las lomas de este Santiago único en Cuba.

Plaza de la Revolución. Disfrutando de Silvio Rodríguez

Desde mi infancia y adolescencia recuerdo bellas canciones de Silvio Rodriguez. Mis herman@s y yo solíamos escuchar durante horas sus discos, la melodía, esa voz y su letra te suele poner los pelos de punta, llegando a lo más hondo de tu ser.

Durante nuestra estancia en Cuba, Silvio Rodríguez colaboro en el proyecto de SIDA de Médicos del Mundo, siendo el vínculo de unión con Roberto, el manager de los artistas Cubanos con más solera del momento. El concierto que se organizo fue increíble, tanto el vivir su organización desde su inicio a su fin, con sus cien mil batallas para tirarlo adelante, el poder disfrutar de ello en directo y compartir con los cubanos esa plaza de la Revolución llena hasta los topes escuchando el son, el movimiento y la magia de los cantantes con su increíble ritmo y su sabrosa locura.

En Barcelona he tenido la oportunidad de disfrutar de algún concierto de Silvio en directo, ahora bien el poder volver a disfrutar de su voz en la misma Plaza de la Revolución rodeada de nuestros amigos cubanos multiplica lo gratificante del momento por cuatro. Y de nuevo podía observar ese caminar tan peculiar de Santiago Carnago estando atento a cada movimiento, a cada una de las necesidades que precisa cada genio para que su música y el espectáculo sigan manteniendo al espectador en un gran sueño.

Cuba linda, hermosa, pasional, tan humana, tan llena de encanto, lucha por los tuyos y cambia, cambia, cambia sin perder tu encanto.

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6 respuestas a Cuba. En el mar Caribe se divisa una Isla donde su música no tiene fin

  1. Meri dijo:

    Continuo seguint el vostre viatge amb ganes de saber més de vosaltres. M’encanta poder formar-ne part ni que sigui a través de les paraules, dels sentiments, de les descripcions, les fotografies….simplement, genial!!!
    Us desitjo unes bones vacances de Nadal.
    Abraçades des del Montseny,
    Meri

    • Hola Meri:
      Com va tot per el Montseny?, ha nevat aquest any?. Ens sembla que no, però deu estar preciós com sempre. Ens encanta rebre comentaris com el teu, ens anima molt a portar-lo tot cap a endavant, donç trobem que de vegades ens falta temps per tot. La veritat es que estem gaudint amb l’experiència, cada dia que passa ens afirmem que vàrem prendre la decisió correcta. Una abraçada molt forta d’aquesta família trotamons en aquesta part del mon.
      Bon Nadal i os desitjo una bona entrada d’any 2012.

      Ángel, Diana, Ishi & Noa

  2. Meri dijo:

    Hola Família!!!
    Aquest any em sembla que la neu costarà de veure, fa una temperatura molt suau per ja haver arribat a l’hivern. Ahir va ser l’últim dia de cole abans de les vacances de Nadal, vam fer la Cantata pels avis, per cert….molt bonica, vam menjar xocolata i vam fer “cagar el Tió”!!!! Suposo que a l’Ishi i a la Noa els hi hagués encantat!!!
    Us desitjo de tot cor, un magnífic Nadal i un any 2012 ple de felicitat i amor.
    Un petonàs,
    Meri
    PD: quan els blocs de l’escola comencin a funcionar, us passaré l’enllaç perquè quan pogueu i feu un cop d’ull a l’escola i a les classes del nens. Aquest any em tingut algun problema amb el bloc i anem mooooolt tard!!!

  3. Sandra dijo:

    Hola familia…ufff me encanta.. allé pasé un buen ratico…hacce años…
    estoy en Barcelona intentando pasar lo mejor posible estas Navidades junto a mi madr,hermano,sobris,…Felicidades atrasadas prima de mi corasao… pentén tí el10.
    Maravilloso viaje el que estais disfrutando… un besazo muy muy muy grande de vuestra prima/ tia….muakkkkkkkk

  4. Sandra dijo:

    Perdon por las faltas de ortografia…aqui son las 5 30 de la mañana… noche en vela….
    love & kisses

    • Hola Sandra:
      Yo también me acuerdo mucho de vosotros.
      La verdad es que esta siendo una experiencia espectacular.
      Un beso enorme a tu madre, A Richi, paula y los críos, y uno especial para ti.
      Feliz año 2012, que los reyes se porten muy bien con vosotros.

      Diana & family

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